jueves 18 de junio del 2026 | Aguascalientes, México

Opinión
EL PAN DE LA VIDA
26 de Abril, 2026

#PadreGandhi

Muy buenos días mi querida familia. 


Domingo IV de Pascua 


Jornada mundial por las vocaciones sacerdotales y religiosas.


Domingo del Buen Pastor. Jn 10, 1-15


El evangelio de Juan presenta a Jesús con imágenes originales y bellas. Quiere que sus lectores descubran que solo él puede responder plenamente a las necesidades más fundamentales del ser humano. Jesús es «el pan de la vida»: quien se alimente de él no tendrá hambre. Es «la luz del mundo»: quien le siga no caminará en la oscuridad. Es «el buen pastor»: quien escuche su voz encontrará la vida.


Entre estas imágenes hay una, humilde y casi olvidada, que, sin embargo, encierra un contenido profundo. «Yo soy la puerta». Así es Jesús. Una puerta abierta. Quien le sigue cruza un umbral que conduce a un mundo nuevo: una manera nueva de entender y vivir la vida.


El evangelista lo explica con tres rasgos: «Quien entre por mí se salvará». La vida tiene muchas salidas. No todas llevan al éxito ni garantizan una vida plena. Quien, de alguna manera, sintoniza con Jesús y trata de seguirle, está entrando por la puerta acertada. No echará a perder su vida. La salvará.


El evangelista dice algo más. Quien entra por Jesús «podrá salir y entrar». Tiene libertad de movimientos. Entra en un espacio donde puede ser libre, pues solo se deja guiar por el Espíritu de Jesús. No es el país de la anarquía o del libertinaje. «Entra y sale» pasando siempre a través de esa «puerta» que es Jesús, y se mueve siguiendo sus pasos.


Todavía añade el evangelista otro detalle: quien entre por esa puerta que es Jesús «encontrará pastos», no pasará hambre ni sed. Encontrará alimento sólido y abundante para vivir.


Cristo es la «puerta» por la que hemos de entrar también hoy los cristianos, si queremos reavivar nuestra identidad. Un cristianismo formado por bautizados que se relacionan con un Jesús mal conocido, vagamente recordado, afirmado de vez en cuando de manera abstracta, un Jesús mudo que no dice nada especial al mundo de hoy, un Jesús que no toca los corazones... es un cristianismo sin futuro.


Solo Cristo nos puede conducir a un nivel nuevo de vida cristiana, mejor fundamentada, motivada y alimentada en el evangelio. Cada uno de nosotros podemos contribuir a que, en la Iglesia de los próximos años, se le sienta y se le viva a Jesús de manera más viva y apasionada. Podemos hacer que la Iglesia sea más de Jesús.


Buona Domenica Dell Signore. Dio con noi.

Comparte esta nota

 

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR
VIDEO| EL FUTBOL CONSTRUYE NUESTRA IDENTIDAD: QUIQUE GALO
MIRAR AL PRÓJIMO CON AMOR
LOS AUTÓCRATAS Y SUS FANTASMAS
Y TENÍA QUE VENIR LA PREGUNTA INEVITABLE
DENUNCIA
PÚBLICA
ENVÍA TU REPORTE
AL 449 205 8453
SÍGUENOS EN NUESTRAS
REDES SOCIALES

Termápolis - Noticias que impactan